Home / Últims articles / Estudio epidemiológico de las bronquitis en niños prematuros · Ariadna Tartera (05/2013)

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Estudio epidemiológico de las bronquitis en niños prematuros

autor
Ariadna Tartera Troyano:
Fisioterapeuta pediátrica y psicomotricista del CDIAP del Prat de Llobregat
Tipología de artículo:
artículo de investigación
   

Resumen

Palabras clave 

Pretérmino, bronquitis y displasia broncopulmonar.

La bronquitis es una inflamación de las vías aéreas que afecta con bastante frecuencia a los niños durante los primeros años de vida.

Se realiza un estudio epidemiológico descriptivo con 103 niños nacidos entre las semanas 25 y 42 de gestación y de edades comprendidas entre los 0 y los 3 años. Los objetivos del estudio son: conocer la prevalencia de las bronquitis en niños pretérmino y compararla con la correspondiente en niños nacidos a término, así como analizar la importancia de las diferentes variables que pueden estar muy relacionadas con el número de bronquitis que estos niños presentan. Las variables estudiadas son: las semanas de gestación, el peso al nacer, la edad, la profilaxis con Palivizumab, la escolarización, la lactancia materna y tener hermanos.

Los resultados nos muestran que las bronquitis son más frecuentes en niños pretérmino que en niños a término. Y en el caso de los niños pretérmino más numerosas en los casos que padecen displasia broncopulmonar. La mayoría de las variables estudiadas, como la prematuridad, la escolarización, la profilaxis, el tener hermanos y la edad, influyen en que los niños puedan padecer más bronquitis

 

Abstract

Key Words 

Preterm infants, bronchitis, and bronchopulmonary dysplasia.

Bronchitis is an inflammation of the bronchial tubes that frequently affects children during the first years of life. 

We performed a descriptive epidemiological study with 103 children aged 0 to 3 years who were born between week 25 and 42 of gestation. The purpose of the study is to examine the prevalence of bronchitis in preterm infants and compare it to full term infants, as well as analyze the importance of different variables that may be closely related to the number of children who suffer from bronchitis. The different variables studied are weeks of gestation, birthweight, age, Palivizumab prophylaxis, schooling, breastfeeding and siblings.

The results show that bronchitis is more common in preterm infants than in full term infants and that there are even more cases in preterm infants who also suffer from bronchopulmonary dysplasia. As for the other variables studied, prematurity, schooling, prophylaxis, siblings and age are all related to a higher probability of bronchitis.

 

Introducción

Planteamiento del tema

Los niños prematuros nacen a veces antes de que sus pulmones estén realmente preparados para poder respirar por sí solos. Actualmente la vida de un bebé prematuro es viable a partir de la semana 24 de gestación. Pero es a partir del séptimo mes de embarazo que se produce el surfactante, un líquido fosfolípido que reduce la tensión superficial en los sacos alveolares. Sin él, los alveolos no podrían expandirse durante la inspiración. Por ese motivo, los prematuros menores de 7 meses de gestación, tienen dificultades para respirar y desarrollan el síndrome de dificultad respiratoria (SDR). (14)

Una gran parte de los estudios realizados tanto en nuestro país como fuera de éste y relacionados con niños prematuros e infecciones respiratorias, se centran en casos de niños que han sufrido bronquiolitis. (1, 5, 6, 10)

Una de las consecuencias de la alteración del desarrollo pulmonar en los recién nacidos prematuros es su mayor vulnerabilidad a la infección por Virus Respiratorio Sincitial (VRS), responsable del 80% de los casos de bronquiolitis. En los pacientes prematuros el riesgo de hospitalización por bronquiolitis es mayor que en los nacidos a término, probablemente a causa de un desarrollo incompleto de la vía aérea y una capacidad de defensa contra la infección insuficiente. (3,10)

Según varios estudios realizados, en los que se ha analizado la importancia del grado de prematuridad en el riesgo de desarrollar formas graves de bronquiolitis, los resultados obtenidos son contradictorios. (10)

Pero existen otros factores de riesgo en los niños que padecen infección por VRS y son varios los estudios dedicados a identificarlos:

En Canadá, el grupo de estudio PICNIC, ha mostrado diferentes factores de riesgo significativos para la infección por VRS, como son: haber nacido en la primera parte de la estación del VRS (a partir de noviembre), ser pequeños para su edad gestacional, asistir a la guardería, 2 o más fumadores en el hogar, hacinamiento en el hogar (más de 5 personas), hermanos en edad escolar, sexo varón y ausencia de atopia familiar. (5)

A nivel europeo, existe el estudio FLIP, que estudia 7 variables: edad cronológica inferior a 10 semanas al inicio de la estación o haber nacido en las 10 primeras semanas de la estación, peso de nacimiento, hermanos con edad igual o superior a 2 años, lactancia materna ausente o presente durante 2 o menos meses, sexo varón, familiares con atopia y familiares con sibilancias. (5)

En España, el grupo IRIS analizó estos factores mediante un estudio de casos y controles (FLIP), en el que se describen 5 factores de riesgo altamente significativos: edad cronológica inferior a 10 semanas al comienzo de la estación o haber nacido en las primeras 10 semanas de la estación, lactancia materna ausente o inferior a 2 meses, tener al menos un hermano en edad escolar, 4 o más adultos que residan en la casa y antecedentes familiares de sibilancias. Recientemente, el estudio de cohortes FLIP-2, también llevado a cabo por el grupo IRIS, ha mostrado 3 factores de riesgo significativos: edad cronológica inferior a 10 semanas al comienzo de la estación o haber nacido en las primeras 10 semanas de la estación, tener al menos un hermano en edad escolar o en guardería o acudir a ésta, y antecedente de tabaquismo materno durante la gestación. Otros trabajos refieren también como factores de riesgo ser pequeños para la edad gestacional, 2 o más fumadores en casa, sexo varón y ausencia de antecedentes de atopia familiar. (5)

La Sociedad Española de Neonatología considera que, de acuerdo con la evidencia científica actual y en especial tras los resultados del estudio FLIP-2 en población española, la profilaxis con palivizumab en prematuros con edad gestacional inferior o igual a 35 semanas es muy recomendable cuando estén presentes los 2 factores de riesgo mayores (edad cronológica inferior a 10 semanas al comienzo de la estación o nacer en las 10 primeras semanas de la misma; tener al menos un hermano en edad escolar o de guardería o acudir a la misma). (6) Si bien la gravedad y las consecuencias del VRS son generalmente aceptadas y reconocidas en bebés nacidos de < o = 32 semanas de edad gestacional, hay menos reconocimiento de las consecuencias potenciales en los lactantes nacidos entre las 33 y las 35 semanas. Sin embargo, cada vez más estudios, demuestran que los bebés nacidos entre las semanas 33 y 35 pueden tener el mismo riesgo de padecer el VRS que los bebés nacidos de <32 semanas de edad gestacional. (1)

Otros grupos de riesgo para infección de VRS grave son niños con neumopatías crónicas (enfermedad pulmonar crónica o displasia broncopulmonar y fibrosis quística), niños con cardiopatías congénitas, inmunodeprimidos y trasplantados. El asma y el tabaquismo en la madre también se han asociado a un riesgo elevado de bronquiolitis en el lactante. (5)

Los prematuros, a parte de la alta vulnerabilidad a padecer el VRS, también suelen tener muchas posibilidades de padecer displasia broncopulmonar (DBP). Según la bibliografía, después de un nacimiento extremadamente prematuro, una dificultad en la función pulmonar y un aumento de la morbilidad respiratoria persisten en la mitad de la infancia, especialmente entre aquellos niños con DBP. (4) Es durante los dos primeros años de vida que los niños con DBP suelen padecer mayor número de ingresos hospitalarios y más episodios de sibilancias. Se ha comprobado que estos mejoran con la edad pero a pesar de ello, un 40% de los niños de 4 años presentan aun episodios repetidos de sibilancias. (12) La DBP es la enfermedad pulmonar crónica más frecuente en  niños prematuros. Con la utilización de corticoides prenatales, la administración de agente tensioactivo y las nuevas estrategias de ventilación mecánica, se ha incrementado la supervivencia de neonatos cada vez más inmaduros que antes no sobrevivían, pero la incidencia de la DBP no sólo no ha descendido, sino que ha aumentado en este grupo de prematuros extremos. (13) Se ha comprobado que la exposición a corticoides prenatales en niños de menos o igual a 30 semanas tratados con surfactante precoz, disminuye las tasas de mortalidad y de ciertas complicaciones, pero no la incidencia de enfermedades pulmonares crónicas. (2,15) Los corticoides prenatales están recomendados para todas las mujeres con riesgo de parto prematuro entre la semana 24 y 34 de gestación, su eficacia no está discutida pero sí que se ha demostrado en el estudio MACS, que la administración de múltiples dosis de corticoides antenatales, no mejoraba los resultados neonatales en su morbilidad o mortalidad, aumentando los efectos secundarios de la terapia con corticoides como por ejemplo una disminución de peso, talla y circunferencia cefálica. (11) Existen otros estudios que mencionan otros efectos a largo plazo como son problemas sobre el crecimiento, el comportamiento, la tolerancia a la glucosa y la presión arterial, entre otros (8) Así como un aumento de riesgo de trastornos posteriores en comportamiento agresivo-destructivo, hiperactividad y distracción. (7)

Debido a una falta de bibliografía específica sobre la relación entre bronquitis y prematuridad, considero importante su estudio para poder tener en cuenta los resultados y extender a este grupo de población tan sensible las conclusiones obtenidas.

 

Objetivos

Conocer la prevalencia de las bronquitis en niños pretérmino y en niños nacidos a término y poder realizar una comparativa.

Analizar la importancia de las diferentes variables propuestas y comprobar si son más frecuentes en niños que tienen más bronquitis.

 

Metodología

Se realiza un estudio epidemiológico descriptivo. Primero, se obtuvieron los datos mediante la revisión de los expedientes clínicos seleccionados; y después, se describieron los datos.

Consiste en un estudio confidencial de niños nacidos entre enero del 2009 y diciembre del 2011. No se incluyen en el estudio niños con patología respiratoria de base, como por ejemplo: fibrosis quística o asma. Pero sí que se tiene en cuenta la displasia broncopulmonar, enfermedad debida a la prematuridad.

 

Duración del estudio

La recogida de la información de los casos se realiza en tres semanas, pero hay variables que tienen carácter retrospectivo, como por ejemplo se hace referencia al número de bronquitis que los niños han tenido desde septiembre del 2011 hasta finales de abril del 2012 o bien a si los niños han tomado lactancia materna exclusiva durante los 4 primeros meses de vida.

 

Tamaño de la muestra

Se obtiene una muestra de 103 casos, el 32% de la muestra eran prematuros y el 68% de la muestra eran nacidos a término.

 

Limitaciones del estudio

Seguramente existan sesgos de información debido a que los padres han justificado un número de bronquitis padecidas por los niños, pero podrían haber informado de un número menor a las que realmente pueden haber sufrido.

Cinco familias decidieron no participar, a pesar de ser un estudio anónimo.

 

Variables a estudiar

Las variables fueron categóricas nominales:

  • Dicotómicas: Si tomaron o no leche materna, si asisten o no a la guardería, si recibieron profilaxis con Palivizumab o no y si tienen o no hermanos.
  • Discretas: Número de bronquitis, semanas de gestación, peso al nacer y edad.

Las variables que se estudiaron fueron:

  • Semanas de gestación: El número de las semanas de gestación variará entre la semana 24 (en la que un feto es viable) y la semana 42 (a partir de esta semana ya se induce el parto). Según las semanas de gestación, podemos clasificar los niños en: prematuros, los nacidos entre la semana 24 y 36 y a término para los nacidos a partir de la semana 37. Se calcula en números enteros.
  • Peso al nacer: Se utiliza la clasificación de peso según la OMS, que es la siguiente:
     
     
     
    • Peso adecuado: Entre 2.500g y 4.100g
    • Bajo peso: Entre 1.500g y 2.500g
    • Muy bajo peso: Entre 1.000g y 1.500g
    • Extremo bajo peso: <o = a 1.000g
  • Edad: Se tienen en cuenta los años completos que tienen los niños a fecha de 1 de mayo del 2012. Se calcula en números enteros.
  • Profilaxis con Palivizumab: que se suele administrar a prematuros con edad gestacional inferior o igual a 35 semanas de gestación.
  • Escolarización: Se tiene en cuenta si el niño ha estado escolarizado en el año escolar 2011-2012, en una guardería o en una ludoteca, estando en contacto con otros niños de su edad.
  • Lactancia materna: Para poder valorar si la lactancia materna puede contribuir a una menor prevalencia de las bronquitis, se considera como variable lactancia materna, si los niños han tomado lactancia materna exclusiva, al menos durante los primeros 4 meses de vida. En caso de que los niños hayan tomado leche materna y suplementos alimenticios, no se considera en este estudio como que hayan tomado leche materna. Por otra parte, se debe tener en cuenta que los niños prematuros que durante los primeros días y/o meses, están ingresados en el hospital, pueden tomar leche materna mediante la sonda o en biberón. Las madres se sacan la leche y la congelan en casa o bien en el mismo hospital.
  • Hermanos: Si tienen o no hermanos, hecho que puede favorecer el contagio de infecciones.
  • Número de bronquitis: Se valora que haya un diagnóstico médico de bronquitis, ya sea dado por el pediatra habitual del niño, como por el pediatra que atiende al niño en la visita de urgencias.

 

Formulario de recogida de los datos

Se realizó una tabla de recogida de datos en la que se anotaron las diferentes variables a analizar.

 

Resultados

Se recogieron datos de 103 niños (n=103), nacidos entre las semanas 25 y las 42 de gestación y de edades comprendidas entre los 0 y los 3 años.

Se realiza un diagrama de caja para cada una de las cuatro variables cuantitativas del estudio, para poder observar el máximo, la mediana, el mínimo y el 1er y 3er cuartil.

 

Semanas de gestación

El promedio de las semanas de gestación fue de 36,7, con una desviación estándar de 3,9 semanas.

El máximo fueron 42 semanas de gestación y el mínimo de la muestra 25 semanas. La mediana de la muestra se sitúa en las 38 semanas de gestación.

Estudio epidemiológico - Ariadna Tartera 1

 

Peso al nacer

El promedio de peso al nacer de los niños de la muestra fue de 2.687 gramos, con una desviación estándar de 894 gramos.

El máximo fueron 4.070 gramos y el mínimo de la muestra 580 gramos. La mediana de la muestra se sitúa en 2.910 gramos.

Estudio epidemiológico - Ariadna Tartera 2

 

Edad

El promedio de edad de los niños de la muestra fue de 1,2 años de edad, con una desviación estándar de 0,9 años.

El máximo fueron 3 años (en números enteros) y el mínimo de la muestra 0 años. La mediana de la muestra se sitúa en 1 año de edad.

Estudio epidemiológico - Ariadna Tartera 3

 

Número de bronquitis

El promedio del número de bronquitis es de 1,4 bronquitis, con una desviación estándar de 2,1 bronquitis.

El máximo fueron 8 bronquitis y el mínimo de la muestra 0 bronquitis. La mediana de la muestra se sitúa 0 bronquitis, debido a que el 52,43% de los casos no tuvo ningún episodio de bronquitis.

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ANÁLISIS 1: Variable1: Prematuros/ a término y Variable 2: Bronquitis sí o no

De los 103 niños de la muestra, 33 niños eran prematuros (32% de la muestra) y 70 niños nacidos a término (68% de la muestra). En el caso de los niños a término, un 38,57% tuvo alguna bronquitis y un 61,43% de los casos no tuvo ninguna. El 66,67% de los niños prematuros tuvo alguna bronquitis y un 33,33% de los prematuros no tuvo ninguna.

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De los niños prematuros, un 21% tenía displasia broncopulmonar (DBP) y un 79% de los niños no tenía DBP.

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De los niños con DBP, un 85,71% de los casos tuvo alguna bronquitis, a diferencia de los niños prematuros que no tenían displasia broncopulmonar, que era un 57,69% de los casos que tuvo alguna bronquitis.

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ANÁLISIS 2: Variable1: Semanas de gestación y Variable 2: Número de bronquitis

Se tuvieron en cuenta los promedios del número de bronquitis según las semanas de gestación de los pacientes, obteniéndose los resultados que se muestran en los siguientes gráficos:

Estudio epidemiológico - Ariadna Tartera 8

En este caso, se añade a la gráfica la línea de tendencia de los resultados obtenidos de los promedios de las bronquitis según la semana de gestación de los pacientes.

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ANÁLISIS 3: Variable1: Número de bronquitis y Variable 2: Lactancia materna

De la muestra de 103 pacientes, un 53% de los casos no tomaron lactancia materna exclusiva durante los cuatro primeros meses y un 47% de los casos sí que la tomaron.

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En el siguiente gráfico se analiza la lactancia materna según el número de bronquitis que han tenido los niños:

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ANÁLISIS 4: Variable1: Número de bronquitis y Variable 2: Escolarización

Un 48% de los pacientes están escolarizados y todos ellos tienen entre 1 y 3 años, con un promedio de 1,8 años. El 52% restante de los pacientes no están escolarizados, con un promedio de 0,8 años.

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En el siguiente gráfico, se observa que la mayoría de niños que han sufrido bronquitis estaban escolarizados. La última barra del gráfico nos muestra un niño que no estaba escolarizado, como sólo tenemos un niño que haya tenido 8 bronquitis, este niño significa el 100% de los casos.

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En el próximo gráfico podemos ver como un 63,27% de los niños con bronquitis están escolarizados, frente a un 36,73% de los niños que presenta bronquitis no están escolarizados.

 

ANÁLISIS 5: Variable1: Número de bronquitis y  Variable 2: Hermanos

Un 61% de los casos tiene hermanos, ya sean de la misma edad, mayores o menores. El 39% restante son hijos únicos.

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En el segundo gráfico se confirma que sólo en el caso de los niños que han sufrido una bronquitis, algunos de éstos no tenían hermanos. En todos los demás casos sí que son más frecuentes las bronquitis en niños que tienen hermanos.

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ANÁLISIS 6: Variable1: Número de bronquitis y Variable 2: Edad

En primer lugar se realiza un diagrama circular donde se muestra el porcentaje de niños que presentan los diferentes números de bronquitits. Los pacientes que no han sufrido ninguna bronquitis, son un 51% de la muestra, siguiéndoles con un 16% los de una bronquitis, con un 13% los de 2, con un 5% cada uno los de 4 y 5, con un 3% los de 3, 6 y 7 bronquitis y finalmente un 1% de los casos con 8 bronquitis.

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Por otra parte, se crea un diagrama de barras para estudiar el número de bronquitis según la edad de los niños. En este gráfico se puede observar  que el mayor número de bronquitis afecta a los niños que tienen entre 1 y 2 años.

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Por último, en el siguiente gráfico se observa el promedio de bronquitis según la edad de los pacientes en el que se muestra la linea de tendencia de los promedios.

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ANÁLISIS 7: Variable1: Número de bronquitis y Variable 2: Peso al nacer

El siguiente gráfico debe ser analizado con atención para poder interpretarlo de la manera correcta.

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ANÁLISIS 8: Variable1: Número de bronquitis y Variable 2: Profilaxis con Palivizumab

En este análisis es importante tener en cuenta que un 64% de la muestra tiene un peso superior a 2.500g.

Con esta muestra, podemos afirmar que:

  • Los niños que no han tenido bronquitis, pesaban más de 1.000 gramos.
  • Un 72% de los niños que no han tenido bronquitis, tenían un peso superior a 2.500 gramos.

Se realiza un diagrama circular donde se muestra que un 73% de los niños prematuros han recibido profilaxis con Palivizumab, frente a un 27% que no han recibido profilaxis.

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En este gráfico, se observa que las diferencias más evidentes se producen en:

  • Los casos de 0 y 1 bronquitis, que no han recibido profilaxis de Palivizumab porque sólo un 12,62% de estos niños eran prematuros.
  • Los casos de 7 y 8 bronquitis, no han recibido profilaxis de Palivizumab, porque un 60% de los casos habían nacido de 36 semanas de gestación o más.
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Discusión

Discusión

Se observa en el siguiente gráfico que el promedio de bronquitis más alto está situado en los pacientes nacidos a las 25 semanas de gestación, diagnosticados todos ellos de displasia broncopulmonar. El 100% de los casos tomó lactancia materna, el 66% de los casos tiene hermanos y el 100% de los casos no está escolarizado. Al 100% de los casos se le administró profilaxis con Palivizumab y el 100% de los casos tenía extremo bajo peso (inferior a 1000 gramos). El 66% de los casos tienen entre 1 y 2 años.

El segundo promedio más alto se sitúa en los pacientes nacidos a las 31 semanas de gestación, estando diagnosticados el 50% de los casos de displasia broncopulmonar. El 66% de los casos tomó lactancia materna, el 100% de los casos tiene hermanos y el 66% de los casos no está escolarizado. Al 66% de los casos se le administró profilaxis con Palivizumab y el 100% de los casos tenía muy bajo peso (entre 1000 y 1500 gramos). El 66% de los casos tienen entre 1 y 2 años.

El tercer promedio más elevado se encuentra entre las semanas 33 y 34, no estando diagnosticados ninguno de ellos de DBP, pero siendo en un 66% de los casos gemelos, factor que puede aumentar las posibilidades de contagio entre ellos. Por otra parte, el 88% de los casos no ha tomado lactancia materna. Al 100% de los casos se le administró profilaxis con Palivizumab y el 22% de los casos tenía muy bajo peso (entre 1000 y 1500 gramos) y el 78% tenía bajo peso (entre 1500 y 2500 gramos). El 77% de los casos está escolarizado y el 55% de los casos tienen entre 1 y 2 años.

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Después de analizar la tendencia de los promedios de las bronquitis según la semana de gestación de los niños y obteniendo un coeficiente de correlación de Pearson de –0,18, podemos concluir que los resultados del estudio estadístico no son significativos, pero que en la recta de regresión se observa una tendencia clara.

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En relación con el número de bronquitis según la edad de los niños, se obtiene una probabilidad de 0,09, que al ser superior a 0,05, se confirma que los resultados del estudio estadísticos no son significativos pero nos muestran una clara tendencia.

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Una vez analizados los resultados, se puede decir en referencia a los diferentes análisis:

  • Prematuridad: Son más frecuentes las bronquitis en niños prematuros (66,67%) que en los niños nacidos a término (38,57%). De los niños prematuros, un 21% tenía displasia broncopulmonar, todos ellos nacidos entre las semanas 25 y 31 de gestación. Un 85,71% de los niños con DBP tuvo alguna bronquitis a diferencia de los niños prematuros sin DBP que sufrieron alguna bronquitis en un 57,69% de los casos.
    Así pues se puede afirmar, según este estudio, que los niños más susceptibles de sufrir bronquitis son los niños prematuros nacidos entre las 24 y las 31 semanas de gestación y que tengan displasia broncopulmonar.
  • Peso al nacer: Los niños con un peso de más de 2.500 gramos, tienen menos probabilidad de sufrir bronquitis, ya que un 72% de los niños de nuestra muestra que no han tenido bronquitis, tenían un peso superior a 2.500 gramos.
  • Edad: Según los resultados obtenidos en este estudio, se evidencia que la edad más frecuente de tener bronquitis es entre 1 y 2 años, y siendo menos frecuente en los niños de 0 a 1 año.
  • Profilaxis con Palivizumab: podemos afirmar que en los casos de más bronquitis (7 y 8 episodios), sólo un 20% de éstos había recibido profilaxis.
    En consecuencia, y coincidiendo con los resultados de la bibliografía consultada, consideramos que la profilaxis con Palivizumab está asociada a un menor número de bronquitis en los niños prematuros.
  • Escolarización: Las bronquitis son más frecuentes en niños escolarizados (63,27%) que en niños no esolarizados (33,33%).
    De esta manera, según los datos obtenidos de este estudio, los niños escolarizados tienen más posibilidades de sufrir alguna bronquitis que los niños que no lo están.
  • Lactancia materna: No se observan diferencias significativas entre la toma o no de leche materna, que pudiera evidenciar una disminución significativa del número de bronquitis en los casos en los que han tomado leche materna.
    Según bibliografía consultada, en el año 2008 Klein publicó un estudio en el que se valoraba si la lactancia materna disminuye el riesgo de contraer enfermedades pulmonares agudas en prematuros, y lo curioso de los resultados fue que la toma de leche materna sí que protegía a las niñas pero no a los niños. (9) En este estudio, no se realizó diferencia entre el sexo de los niños, pero es un dato a tener en cuenta para poder valorar en próximos estudios.
  • Hermanos: Son más frecuentes las bronquitis en niños que tienen hermanos que en los que no tienen, debido en parte porque es más fácil que los hermanos sean los portadores del contagio.
    Sería necesario poder ampliar el número de casos, sobre todo de aquellas semanas de gestación de las que no se habían conseguido datos para poder obtener un coeficiente de correlación significativo.

 

Conclusiones

  • Las bronquitis son más frecuentes en niños prematuros que en niños nacidos a término. Y en el caso de los niños prematuros son más numerosas en los casos con displasia broncopulmonar y en los que no se les haya administrado la profilaxis con Palivizumab.
  • La mayoría de las variables estudiadas, como la prematuridad, el peso al nacer, la profilaxis con Palivizumab, la escolarización, el tener hermanos y la edad, influyen en que los niños puedan padecer más bronquitis.

 

Recomendaciones

Es importante recomendar a los padres de niños prematuros, especialmente a los nacidos entre las semanas 24 y 32, proteger a los niños de los cambios bruscos de temperatura, evitar el contacto con personas enfermas de las vías respiratorias u otras patologías infecto-contagiosas, ya sean adultos o niños. En los niños prematuros con displasia broncopulmonar, sería recomendable no escolarizarlos, al menos durante los dos o tres primeros años de vida siempre que la situación familiar lo permita.

En los CDIAP sería muy recomendable realizar un tratamiento de fisioterapia respiratoria preventiva en los casos de prematuros con DBP, así como un tratamiento de fisioterapia respiratoria durante los episodios de bronquitis y bronquiolitis de los niños que atendemos. El tratamiento de fisioterapia respiratoria ayudará al niño a eliminar o disminuir la obstrucción bronquial y de esta manera restablecer la normalidad en la ventilación pulmonar.

Como hemos descrito anteriormente, debemos tener en cuenta que los niños prematuros pueden tener problemas en el crecimiento, en el comportamiento, así como problemas de hiperactividad y de distracción, debidos a los efectos producidos por los corticoides. Realizando una buena y temprana detección de estas dificultades, podemos ayudar al niño y a su familia desde nuestro servicio de Atención Precoz.

 

Bibliografia

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